¿Cómo realizar el mantenimiento de la Tarima Exterior?

En anteriores posts os hemos hablado de cómo elegir vuestra tarima exterior y de sus principales características, hoy os vamos a hablar de cómo mantener siempre vuestra tarima exterior en las mejores condiciones posibles. 

Tarima Exterior de Madera Natural

Lo primero que debemos tener en cuenta es que la tarima de madera natural es de los suelos de exterior más duraderos, que con un buen mantenimiento nos puede durar muchos años como el primer día.

La mayoría de las maderas de exterior necesitan este mantenimiento. Sólo las de bambú, con una densidad mucho mayor que el resto de las maderas, pueden dejarse sin aplicar ningún tipo de aceite. Su color irá cambiando con los años, tirando hacía un gris envejecido.  Es la mejor opción para lugares donde no se pueda garantizar un mantenimiento anual. 

Mantenimiento Tarima Exterior Natural

En primer lugar, lavaremos con agua y jabón la superficie con la ayuda de un cepillo, o si podemos, con una pistola de agua a presión tipo kartcher, de este modo eliminaremos la capa de suciedad que tenga nuestra tarima exterior.

Una vez seca, procederemos a barrer e incluso lijar (opcionalmente o en caso de que sea necesario) nuestra madera con una lija de grano fino para eliminar manchas que sean persistentes. 

Finalmente procederemos a aplicar una generosa capa de aceite de teca con un rodillo o una brocha. Podremos darle hasta 2 y 3 capas si vemos que la madera lo requiere y sigue absorbiendo. Nunca usaremos barnices ni protectores solubles al agua, de esta manera se nos cuartearía dicha capa con el paso de tiempo obligándonos a tener que lijarla entera, además podemos dañar la tabla y hacer que se deforme y curve.

Dejaremos secar nuestra tarima exterior antes de utilizarla. Dependiendo de donde se encuentre la instalación este proceso puede ser más o menos rápido, ya que contarán factores como la exposición al sol, a la intemperie, etc…

Te recomendamos que realices el mantenimiento al menos dos veces al año, una vez antes del verano y otra al final del verano para nutrir bien la madera y tenerla siempre en buen estado. Además, en los meses más calurosos del año, te recomendamos regarla con frecuencia, así evitaremos que la madera se reseque. 

Tarima Exterior Sintética

La tarima exterior sintética a diferencia de la madera no requiere un mantenimiento tan exhaustivo, no hace falta lijarlas ni barnizarlas, tampoco aplicarle aceites de ningún tipo. Además, no se astillan, no se pudren y no se agrietan. Y son una gran alternativa más respetuosa con el medio ambiente, por eso en Jumisa Revestimientos tenemos una amplia selección de tarimas sintéticas.

Existen tarimas de exterior sintéticas de poro abierto, cuyo mantenimiento es más complicado, ya que su superficie absorbe las distintas manchas que se puedan ocasionar.

Otras, sin embargo, son de poro cerrado, evitando que penetren las manchas y con un mantenimiento mucho más sencillo.

En Jumisa Revestimientos, recomendamos siempre este segundo tipo. Aunque son algo más caras, el resultado es mucho mejor. La inversión merece la pena. 

Mantenimiento Tarima Exterior Sintética

En este caso, el mantenimiento es más fácil y si lo hacemos de manera regular conseguiremos tener nuestra tarima exterior como el primer día.

En primer lugar nos aseguraremos de que la tarima está de forma correcta en sus rastreles y que el drenaje de agua es correcto, también revisaremos que no tengamos hojas o restos de lo que sea bajo la tarima, esto obstruye el paso del agua y podrían aparecer bacterias y hongos, además de estropear nuestra tarima.

Continuaremos mojando y enjabonando nuestra tarima en abundancia. Frotaremos la tarima con un cepillo o con una escoba de púas de plástico en el sentido de las tablas.

Una vez cepillado con agua y jabón, aclararemos bien la tarima con agua limpia sin dejar ningún resto de jabón.

Para evitar que en la tarima se generen cercos de humedad retiraremos el agua sobrante con un haragán para suelos.

Con este procedimiento tendremos nuestra tarima exterior siempre en buen estado ya que no necesitan aceites, ni pintura, ni nada similar. Si lo realizamos de forma periódica tendremos nuestra tarima siempre en perfectas condiciones. 

Ahora solo te tienes que seguir estos consejos para que tus tarimas exteriores estén siempre en buenas condiciones. Esperamos que haya sido de utilidad y ya sabes, si tienes cualquier consulta no dudes en contactar con nuestro equipo para recibir asesoramiento.

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